La Justicia de Estados Unidos acusó al depuesto dictador venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, de conspiración para cometer torturas. La Fiscalía estadounidense presentó la nueva imputación, según consta en el expediente judicial, el mismo día en que está prevista una audiencia sobre la solicitud de arresto domiciliario de Flores.
De acuerdo con el escrito de acusación, Maduro y Flores llevaron a cabo una estrategia de "represión y torturas" con el fin de mantenerse en el poder. El documento describe presuntas torturas contra opositores, militares y otras personas detenidas, entre ellas tres ciudadanos estadounidenses.
El texto detalla prácticas como presiones, descargas eléctricas y amenazas contra familiares de los detenidos. Según la acusación, "los abusos de las autoridades venezolanas contra ciudadanos estadounidenses" aumentaban a medida que crecía la retórica de Washington contra Caracas.
La nueva imputación se suma a los cargos que ambos ya afrontan ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York: conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, y posesión y conspiración para poseer armas destructoras.
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